Un serio relajo coral

‘El grupo Lutherieces se presentará en el Ateneo de la Ciudad del Saber este jueves 6 de agosto, por primera vez en el país’

La inserción del grupo Les Luthiers en el inmenso mercado musical argentino hacia finales de los años sesenta, cambió el panorama artístico de ese país y su sociedad. Nacido de la amplia tradición coral universitaria, el colectivo, que en un principio contaba con cuatro personas, inició las parodias rítmicas, pero con la variante de ser una pequeña orquesta con instrumentos de manufactura casera. Así de renovadores se presentaron y tuvieron éxito.

El conjunto tuvo como base toda la cultura de la armonía clásica europea. Sobre esa plataforma se montaron para construir o reconstruir la lírica, el texto y organizar, desde sus aparatosos artificios, un nuevo patrón, cuyo indicador común fue el humor y la capacidad de integrar al atento público en el resultado de sus inventos con sonidos nunca antes escuchados, porque partían de equipos por primera vez vistos en un escenario.

Los conciertos de estos argentinos salieron de los confines nacionales y se extendieron por todo el planeta. Sus discos rápidamente se agotaron y ellos han recibido el reconocimiento de academias muy formales que celebran la forma pragmática de acercarse a niveles sinfónicos con la ausencia de lo que se acostumbra ver en los metales, vientos y los teclados, amén de la percusión y de generar una fábrica incansable de estímulos auditivos melódicos.

La trayectoria y capacidad de composición que dura ya cincuenta años, ha sido emulada y ha dado un motivo para la estructuración de otras experiencias corales. Se trata de Lutherieces que se basa en los modelos de su antecesor, pero éstos organizan su espectáculo solo con la utilización de la voz, ‘a capella’, y desde allí formulan sus arreglos con la misma proyección y singularidad que hace doblar de risa y carcajadas a la audiencia.

El grupo Lutherieces se presentará en el Ateneo de la Ciudad del Saber este jueves 6 de agosto, por primera vez en el país, como parte de una gira que realiza por toda Latinoamérica.

Lo innovador es que, en la calidad vocal de ellos, resalta su dominio de la técnica y la polifonía; particularidad desde la que se lanzan a imaginar los más sorprendentes escenarios para involucrar con sus travesuras al público, que no acierta a creer lo que escucha.

El concierto de este coro de ocho integrantes es producido localmente por World Music Panamá 2015, bajo la conducción del promotor Óscar Oviedo. Forma parte del programa anual de presentaciones de este proyecto cultural. Cada una de las audiciones que tienen lugar, por lo general el último jueves de mes (salvo la actual), se destaca por una particular expresión de las artes musicales.

El grupo Lutherieces ha alcanzado una impresionante imagen en un continente caracterizado por las diferentes vertientes musicales, tanto en lo popular como en lo clásico. En medio de esta distinción, se inserta el trabajo artístico que presenta el conjunto. Surgieron como un puñado de admiradores mendocinos en torno a Les Luthiers. En una presentación del libro de esta organización, pudieron actuar con uno de sus integrantes y allí se consolidaron.

Con la ‘autorización’ de aquellos, pueden representar sus piezas; ‘interpretan y reinterpretan, versionan una selección de sus mejores obras con textos adicionales (a la altura de las circunstancias) y originales…’, afirman en su promoción. Esto pareciera un remedo o copia, pero al presenciar lo que suben a hacer ‘a la altura del escenario’, como dicen ellos, entonces, sorprende el alcance de su propuesta con las voces.

Han logrado combinar los diferentes tipos musicales autóctonos de su país y ofrecer con otros formatos un repertorio que les ha hecho ganar distinciones. Su creatividad no tiene límites y superan con aguda picardía la realidad a su alrededor. Hay que verlos mañana para asombrarse con sus ocurrencias vocales.

PERIODISTA Y DOCENTE UNIVERSITARIO.

Modesto A. Tuñón F.
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